En una casa grande el trabajo no es solo pintar: es proteger el mobiliario, respetar los tonos que ya hay, cuidar la carpintería de madera y dejarlo todo como estaba, sin rastro de obra. Y hacerlo en las fechas en las que la casa está libre, que suele ser lo que más condiciona el calendario.
- Preparación seria. Lijado, sellado de grietas y tratamiento previo donde la humedad ha trabajado; el acabado se juega ahí.
- Casa protegida. Mobiliario, suelos, carpintería y jardín cubiertos, y limpieza al terminar cada jornada.
- Cuando la casa está libre. Organizamos la obra en las semanas que no se usa y la entregamos lista para la siguiente estancia.